Somos

Librillo del Disco

La grabación de este CD se realizó en los estudios TPN Ginebra en 2011 y 2012. Participaron, como invitados especiales, (en teclados) José Luis Musetti (Uruguay); (en bajos) Aldo Fantauzzi (Uruguay) y Orlando Rodríguez (Perú); (en percusión, batería y tamboriles) Julio D’Santiago (Venezuela); (en tambores batá, congas y tamboriles) Jean Bruno Meyer (Suiza); (en tamboriles) Nacho Cardozo, Alejo Patiño, Edgardo de los Santos y Juan López (Uruguay); (en arpa llanera) Jaime Vargas (Colombia); (en cuatro y tiple) Christian Goza (Chile); (en saxofón soprano) Mauricio Salamanca (Colombia).


La Otra Claridad
Texto: Miguel Ramón Utrera


A un Roble Tarde Florecido
Texto: José Coronel Urtecho


Pequeño Canto Para Bien Parir
Texto: Joaquín Pasos


Esposa Patria
Texto: Carlos Castro Saavedra


Bordas de Hielo
Texto: César Vallejo


Sencillo
Texto: León de Greiff


A Deshora
Texto: Wilson Javier Cardoso


Carta
Texto: Elvio Romero


Uma Cartinha Tua
Texto: Graciette Salmon


Todavía
Texto: Mario Benedetti


Besos
Texto: Gabriela Mistral


Maravilla
Mario Benedetti


El Santero
Texto: Elvio Romero


Relato Sobre Chiró el Hechicero
Texto: Elvio Romero


Palabreo de la Loca Luz Caraballo
Texto: Andrés Eloy Blanco


Negrito del Barrio Sur
Texto: Jorge Emilio Cardozo


Somos
Texto: Javier Alonso


LA OTRA CLARIDAD (fragmento de “La voz recobrada”)
Miguel Ramón Utrera, Venezuela

Tomaremos el cauce de estas voces
que nos llegan de lejos,
pidiéndonos asiento a nuestro lado
para un viaje de múltiples senderos.

Que misterioso rio
podria conducir nuestro desvelo
hacia el campo deseado
de inusitada luz y claro acento

¿En qué tierras de olvido podría refugiarse el mustio sueño?
Todo es oscuro ahora, hasta los rumbos
que hubieran sido, al fin, los verdaderos.

Y así caminaremos, como a tientas,
bajo el fragor del viento.

Que no nos llame nadie en el camino;
que no nos mire en sed el arroyuelo;
que no salgan al paso para herirnos
los pálidos deseos.
Tomaremos el cauce de estas voces:
claridad esperada, dulce fuego,
aroma del acento que redime
y debe ser eterno.


PEQUEÑO CANTO PARA BIEN PARIR
Joaquín Pasos, Nicaragua

Vas a parir
Como la Virgen del Carmen
vas a parir,
en una cama de nardos.
vas a parir,
En medio de la montaña
vas a parir
mañana por la mañana.
vas a parir,

Cuando el sol está naciendo
el cielo está carmesí,
estás teñida de sangre,
vas a parir.
Cuando el sol está naciendo
el cielo está carmesí,
Vas a parir

Nardos teñidos de sangre,
vas a parir,
sangre teñida de nardos.
vas a parir,
Como la Virgen del Carmen
vas a parir,
un muchachito moreno.
vas a parir,

Alrededor de tu cama
baila todo Nindirí,
en tu vientre baila el niño
vas a parir.
Alrededor de tu cama
baila todo Nindirí,


A UN ROBLE TARDE FLORECIDO
José Coronel Urtecho, Nicaragua

Un desmedrado roble sin verdor
que seco ayer a todos parecía,
hijo del páramo y de la sequía,
próxima víctima del leñador,

Que era como una niña sin amor
que en su esterilidad se consumía,
con la lluvia de anoche -¡oh, qué alegría!-
ha amanecido esta mañana en flor.

Yo me he quedado un poco sorprendido
al contemplar en el roble florido
tanta ternura de la primavera,

Que roba en los jardines de la aurora,
esas flores de nácar con que enflora
los brazos muertos del que nada espera.


ESPOSA PATRIA
Carlos Castro Saavedra, Colombia

Esmeralda morena, tierra viva,
chapolera, paloma de ojos bellos,
campesina vestida de amapolas,
de espigas populares y destellos.

Soy labriego de todas tus parcelas,
capitán de tus muslos, minero de tus minas,
leñador de tus árboles ocultos,
verdugo de tu pelo y tus encinas.

me saben las sábanas a tierra,
y a tierra las cobijas y los huesos.

Me saben a Colombia los mordiscos,
y a patria los abrazos y los besos,

Con mi espumoso amor, con mi oleaje,
gasto tu resistencia y tus orillas,
y llego hasta la tierra de tus huesos
coronado de incendios y semillas.

Esposa del maíz y de los tiples,
de los bambucos y los yacimientos,
de rojos cafetales desgranados
y de mis tequendamas insurrectos.


BORDAS DE HIELO
César Vallejo, Perú

Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos…
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
Rojo que ondea en un adios de sangre

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan;
vientos de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
y quien habrá partido seré yo…!


Sencillo (Del poema “Pues si el amor huyó, pues si el amor se fue…”)
León de Greiff, Colombia

Pues si el amor huyó,
pues si el amor se fue…
dejemos al amor
y vamos con la pena,
abracemos la vida
con ansiedad serena,
por el amor sencillo,
por lo que tanto fue

Pues si el amor se fue…
Pues si el amor huyó,
dejemos al amor
y vamos con la pena,

Pues si el amor huyó,
y vamos con la pena
Dejemos al amor
con ansiedad serena
abracemos la vida
pues si el amor se fue…
Por el amor sencillo
de manos de azucena

Pues si el amor se fue…
Pues si el amor huyó,
dejemos al amor
y vamos con la pena,

Pues si el amor huyó,
con ansiedad serena
dejemos al amor
pues si el amor se fue…
abracemos la vida
de manos de azucena
por el amor sencillo,
y por la amada buena
por el amor sencillo,
y vamos con la pena
por lo que tanto fue

Pues si el amor huyó,
Dejemos al amor,
amor
y vamos con la pena…

Corazón mentiroso si
siempre la amaré


A Deshora
Wilson Javier Cardozo, Uruguay

solamente una hora
tan sólo me bastaba
para encender cenizas
en la sima oscura
abandonada

de quien he sido
de quien he renunciado
por ser
o vana sombra
o referencia vaga

a lo que resta en mí
al mejor resto que guardara,
sólo una hora sólo
tan sólo me bastaba

los minutos que queden
ya ni sirve
para atrapar tu vuelo
y tu pisada

ni miden la distancia
que separa
lo próximo que estuve
de la dicha
en la hora que sobra
o que me falta

todo sería posible si pesara
tan sólo una hora menos
en mi espalda

para encender tu vuelo
y tu pisada
solamente una hora
tan sólo me bastaba


CARTA
Elvio Romero, Paraguay

Te escribiré mi amor
Desde un sonido de tierra apretujada
Desde un hondón, de pie,
Desde un frondoso confin de llamaradas
Desde donde la rosa de los vientos
Sus pétalos deslava

De allà te escribiré, a la luz profunda
De una estrella lejana

Desde el clamor del mar o de la tierra
Desde el sesgo de luz de tu sonrisa
Desde un cambio de sombra en la vigilia

Te escribiré esta carta

Te escribiré mi amor
Desde la arena removida en resguardo de la llama
Vestido de hojas y de estrellas verdes
De monte oscuro y de llanura parda
Desde el sol de acechanza de una noche
Que abriendo el puño alumbre las guitarras

Desde un cambio de sombra en la vigilia
Desde el clamor del mar o de la tierra
Desde el sesgo de luz de tu sonrisa

Te escribiré esta carta


UMA CARTINHA TUA
Graciette Salmon, Brasil

Uma cartinha tua! Em minha mão,
como ave assustada, ela estremece,
qual se de dentro de si a mim trouxesse
palpitante, a fremir, teu coração.

Uma cartinha tua! Que emoção!
Uma cartinha tua! Em minha mão,

Ao meu redor tudo desaparece
e apenas tua imagem permanece
para meu culto e minha adoração!
Digo teu nome, como numa prece
não sei se é pranto que dos olhos desce,
não sei se treme a carta ou minha mão.

Uma cartinha tua! Que emoção!
Uma cartinha tua! Em minha mão,


TODAVIA
Mario Benedetti, Uruguay

No lo creo todavía estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo todavía no lo creo
nadie nunca te reemplaza y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales porque estás llegando a casa

tu regreso tiene tanto que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo y por las dudas lo canto
tu regreso tiene tanto que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo y por las dudas lo canto

sin embargo todavía dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte me parece fantasía
pero venís y es seguro y venís con tu mirada
y por eso tu llegada hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos el mundo tiene sentido

tu regreso tiene tanto que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo y por las dudas lo canto
y si beso la osadía y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios te querré más todavía.


BESOS
Gabriela Mistral, Chile

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
y aquellos por prohibidos, verdaderos.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
y aquellos que se dan con la memoria.

Hay besos que producen desvaríos …


Maravilla
Mario Benedetti, Uruguay

Vamos mengana a usar la maravilla
esa vislumbre que no tiene dueño
afila tu delirio arma tu sueño
en tanto yo te espero en la otra orilla

Si somos lo mejor de los peores
Gastemos nuestro poco albedrío
Recupera tu cuerpo hacelo mío
Que yo lo aceptare de mil amores

Y ya que estamos todos en capilla
y dondequiera el mundo se equivoca
aprendamos la vida boca a boca
y usemos de una vez la maravilla.

Usemos de una vez la maravilla
Gastemos nuestro poco albedrío
Y ya que estamos todos en capilla
Recupera tu cuerpo hacelo mío

Aprendamos la vida boca a boca
esa vislumbre que no tiene dueño
Vamos mengana a usar la maravilla
Afila tu delirio arma tu sueño


El Santero
Elvio Romero, Paraguay

(Su padre fue santero: tallador de santos)
Lacú, cara de miel, cabello cano,
temblándole, jadeante, la camisa,
fabrica santos, leve la sonrisa,
barcino guante de sudor la mano.

Cuando está airado, talla entre avatares,
y cuando alegre, hasta el taller se alegra,
se le envuelve la sangre en noche negra
si se le llena el alma de pesares.

Trabaja en palos. Y al tallarlos tanto,
con calor de melcocha por la frente,
lo llama por allí la buena gente:
«Lacú, cara de miel, cara de santo».

Lacú mira el vivir, sigue a la gente,
ante las vidas simples se emociona,
siente latir un gesto y lo aprisiona,
lo fija todo en su labor paciente.

De allí que cuando miran los vecinos
las figuras de palo en sus altares,
se ven, tal como son en sus hogares,
tal como son, jirones de caminos.


RELATO SOBRE CHIRÓ EL HECHICERO QUE ACOMPAÑO A GARAY A FUNDAR BUENOS AIRES Y REGRESÓ VOLANDO AL PARAGUAY
Elvio Romero, Paraguay

Cuentan que Chiró, el hechicero, hacedor de cosas mágicas,
acompañando a los Mancebos de la Tierra, a zonas lejanas
en donde fundarían su lar, junto a un río de plata,
marcó su huella entre las huellas, por si algún tiempo regresaba.

ya junto al Lago Grande, cercado por la empalizada,
abrió caminos en la tierra, sembró el maíz, tendió su hamaca,
leyó en las manos el destino, midió el alcance de su hazaña,
vertió el sudor entre los surcos, musitó el canto que guardaba.

Un día, resonó en su oído el trueno de una voz nostálgica,
un soplo de aire estremecido el eco de una llamada;
recordó el brillo de su tierra de colores y marañas,
sus panales en la arboleda el silbo de las cerbatanas.

entre las sombras de la noche buscó su huella en la distancia,
donde la luna se perdía en las praderas de esmeralda,
tendió sus brazos hacia el cielo ascendió hasta una luz extraña,
cruzando, con vuelo de pájaro, los confines de la pampa.

Y volando y volando y volando entre subidas y bajadas,
Chiró se aproximó a su reino de guacamayos y cascadas,
su reino de hojas radiantes que lo indujo a que regresara,
su reino de miel y montes de maderas escarlatas.

 


PALABREO DE LA LOCA LUZ CARABALLO
Andrés Eloy Blanco, Venezuela

Los deditos de tus manos,
los deditos de tus pies;
uno, dos, tres, cuatro, cinco
seis, siete, ocho, nueve, diez
(Anónimo)

De Chachopo a Apartaderos
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive:
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco…

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
“La Loca Luz Caraballo”
dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
…seis, siete, ocho, nueve, diez


NEGRITO DEL BARRIO SUR
Jorge Emilio Cardozo, Uruguay

Negrito de andar alegre
que reflejas tanta luz
en la pleamar de la risa
de tu cara de betún

Pareciera por tu gracia
que en ti habitara un vudu
ah como me gustaria
sentirte hablar bantu

Si hubieras nacido otrora
en la rica Tombuctú
seguro hubieras vivido
en un gran palacio azul

O acompañando al rey Musa
viviendo en tiendas de tul
entre oros y marfiles
y mezquitas de bambú

Mas naciste en tierras blancas
nieto de esclavos y tu
no habrás de ser otra cosa
que un niño del barrio sur.


SOMOS
Javier Alonso, Uruguay

Congo de Gungao Augunga,
Benguela, Boma, Cabinda,
Mozambique, Angola, Nima,
Ardra, Molembo,
Congo Mandinga,
Bantú

Hablo Quicongo,
Benguela, Quimbundo,
Congo, Casanche,
Monyolo, Mina, Yorubá

Digo
toalongo, ntoto,
Kunanfinda, bukula
hablando lo elemento,
Tatandi, matoko, kuandi,
munanfuto, moana,
Pa’ hablar familia

Digo
masimenga, Muluanda,
Limbo batolembo,
inkuako, nbundo, musombo.
este é mi Cuerpo,
banga, Krengo,
tambo, matungo,
cacunda,
pa’ mi Trabajo,
milonga, malambo, tango,
batuque, conga,
cuando lo nuestro
digo… candombe

Ndumba
ama de leche y nodriza;
lavandera, mucama,
cocinera, florista, pastelera,
vende mazamorras
en la calle, Baila

Muena
artesano, cochero,
farolero y panadero,
Fue soldado, peon
y zapatero,
va por los barrios
vendiendo escobas
y plumeros
Repica

Nace el alma:
sapunto, okan, moyo. tembeye
y el amor bumka, luluambo
En la noche buna fukua
Enciende Luceros songuila lumuine
tetemboa kimango sobre la mar kalunga
en el silencio mambe de su cielo sulu

De botija : guatoko
en su sueño: kuanda
de Cimarrón
pakase lele
kundilonga estudia
Aprende a contar
y cuenta: yesi, yole,
itatu,iya, ifumo,
isabami, isubuare,
inona, fua, kumi
Entiende, tukuenda
Escribe, mukanda
Sabe, Bundanga


Vocabulario Bantu

banga – trabajar
bukula – fuego
bundanga – sabiduría
bumka luluambo – amor
buna fukua – noche
cacunda – hombro
inkuako – mano
kalunga – mar
kimango – estrella
krengo – hacha
kuanda – sueño
kuandi – madre
kunanfinda – aire
kundilonga – estudia
limbo batolembo – brazo
lumuine – estrella
mambe – silencio
matungo – caballo viejo
masimenga – cuerpo
matoko – esposo
moana – hija
muana – él
muluanda – cabeza
munanfuto – hijo
musombo – hueso
mbundo – corazón
ndumba – ella
ntoto – tierra
pakase lele – cimarrón
songuila – estrella
sulu – cielo
tambo – tambo
tatandi – abuelo
tetemboa – estrella
toalongo – agua
tukuenda – entiende