MARIANA CAMMARANO
Diseñadora Gráfica

Realizar el diseño gráfico de este proyecto sí que fue muy particular.
La abundancia de material creativo parecía un gran dolor de cabeza.
Ya fueran las personas involucradas como poetas, cantantes, músicos, técnicos o gestores. Las temáticas de las canciones, la música, las palabras, los sonidos. Todo emanaba tanta belleza, que no se necesitaba más.
Este CD no precisaba mi aporte ni el de ningún diseñador gráfico, desde el punto de vista de sumar arte o estética para enaltecer el proyecto y hacerlo atractivo.
Entonces me llevó a descubrir otro enfoque del diseño, que no le gustó para nada a mi versión, detallista y técnica, defensora del diseño gráfico como ciencia.
En una etapa del trabajo creativo que realizamos junto a Javier, nos dimos cuenta, intentando seleccionar una imagen, que en realidad podría ser cualquiera. Porque no se podía más que establecer una delicada señal a modo de guía, para quien quisiera acercarse a conocer este material discográfico.
Todo lo demás pasaría solo. Si es que el escucha tuviera ganas de que así pasara.
Tanto indagar, para al final darme cuenta, de que no se trataba de buscar, sino de dejarme encontrar en esas palabras y sonidos que retumbaban dentro de mí.
Entonces la imagen adecuada pasó a visitarnos, feliz de volvernos a ver.
Y a destino, llegaron las cartas. El navegante pisó la orilla para al fin dar el beso prometido.
Y así como llegó, partió.
Es necesario seguir navegando, hasta la próxima confluencia, de amor y destino.
